El pragmatismo que llega con los años

Cuando éramos unos niños veíamos la vida de forma práctica, no nos importaba el qué dirán, tan solo nos ocupaba lo útil que podía o resultaba ser lo que nos rodeaba. Esa utilidad que tenían ciertas cosas, las descubríamos por medio de esa inata curiosidad que caracteriza a todo niño.

Pero con el tiempo comenzamos a aprender y a descubrir algunas características que nos hacen más “maduros”, principalmente el “ser aceptados por la sociedad”. De allí que el comportamiento, la forma de vestir, la forma de hablar, el cine que vemos y la música que escuchamos, etcétera, todo –o casi– se ve influenciado por las personas que nos rodean.

Hasta la persona más “auténtica”, aquella que cree ser original, diferente, extravagante; aquel que no se viste como los demás, el que se siente único. Incluso él está siendo influenciado por lo que no quiere ser, no ser como todos. También este tipo de persona ha perdido la practicidad de la vida.

Pasan los años y algunos comenzamos a recobrar ese pragmatismo. Comenzamos a elegir la ropa, ya no por si es de moda o se nos ve bien, la elegimos por que tan cómoda está y reconocemos que si estamos cómodos entonces nos vemos bien; la música que escuchamos, la escuchamos porque nos es agradable y encontramos ciertos valores intrínsecos que tal vez otros no aprecian, y no importa si es música de los 60’s o es actual, eso ya no es trascendente. Ya no vamos al cine a ser los primeros en ver el bodrio fílmico de temporada, ahora elegimos lo que queremos ver y no lo que la industria del cine quiere que veamos. Esto, entre muchas otras cosas, es lo que hemos recobrado.

Algunos volvemos a ser curiosos y recomenzamos a experimentar con lo que nos rodea. Es el pragmatismo que llega con los años, aunque reconozco que en ciertas circunstancias sigue siendo complicado abrazar a ese pragmatismo.

4 Responses to “El pragmatismo que llega con los años”

  1. “Cuando heramos unos niños veíamos” COMO CREE USTED QUE SE PUEDE CEER EN UNA PERSONA QUE ESCRIBE ALGO CON SEMEJANTE ERROR “heramos” EXISTE UNA AYUDA EN LA BARRA DE HERRAMIENTAS QUE TE GUIA SOBRE COMO HACER USO DE LA GRAMÁTICA, EN CASO DE QUE TENGAS DUDAS. SI ANDRÉS BELLO SE LEVANTA DE SU TUMBA, SALDRÍA ESPANTADO AL VER TAL BARBARIE…. AY! ARTEMIO PODRE DE TÍ, TE QUEDASTE ESTRELLADO… PORQUE NO SÓLO ES EL HECHO DE QUE COMETISTE ESE PRIMER ERROR, SINO QUE ADEMÁS NO ACENTÚAS LAS PALABRAS. CUANDO ALGUIEN QUE TIENE CIERTOS CRITERIOS Y BUSCA INFORMACIÓN DE CALIDAD SE TROPIEZA CON ASUNTOS COMO ESTOS, INMEDIATAMENTE LAS TILDA DE MALAS… Y EVITA LEERLAS…

  2. Hola Elvira,

    Gracias por el comentario, ya hice la corrección mencionada y corregí algunas palabras que estaban mal acentuadas.

    Precisamente no me gusta usar mucho el corrector ortográfico, pues así me obligo a escribir bien. En el pasado algunos amigos me han hecho correcciones ortográficas y eso me agrada mucho.

    Pero, me haces un reclamo y no aplicas el consejo a ti misma; como se dice comúnmente: escupes hacía arriba. Seguro tuve muchos errores ortográficos y tal vez muchos más gramáticos. Por qué escribes solo con mayúsculas, ¿sabías que es de muy mal gusto?

    Además, gramaticalmente tu comentario no es muy bueno.

    Sin embargo, gracias por tu comentario.

  3. También se estrelló Elvira en poner tilde de doble sentido o sentido confuso. Esto es lo que mandan las Nuevas Normas de 1959 (1ª ed. de 1969; en la 2ª ed., 1974, p. 27), incorporadas a la Ortografía, dentro del CAPÍTULO III DE LOS ACENTOS, p. 25:
    a SOLO;

  4. ¡ups! ¡Se cortó! Quería decir que resulta curioso, que Elvira ignore que la norma actual recomienda el uso de la tilde en el adverbio solamente en caso de anfibología, es decir, de doble sentido o sentido confuso. Esto es lo que mandan las Nuevas Normas de 1959 (1ª ed. de 1969; en la 2ª ed., 1974, p. 27), incorporadas a la Ortografía, dentro del CAPÍTULO III DE LOS ACENTOS, p. 25:

    ¡Saludos

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