La cuesta de enero
Publicado por Artemio Estrella on Enero 7, 2008
Para el mexicano del centro y sur del país, las fiestas de fin de año cubren del 12 de diciembre y hasta el 6 de enero (el llamado maratón Guadalupe-Reyes): el día de Nuestra Señora de Guadalupe, Las Posadas, Nochebuena y Navidad, Año Nuevo, día de los Reyes Magos. Para el mexicano norteño (como es mi caso) no hay tanta fiesta, prácticamente todo se reduce a Navidad y Año Nuevo.
El mundo cristiano en menor o mayor medida se ve impregnado por las mismas fiestas en común. A veces las fiestas dejan en muchos un mal sabor de boca, como una cruda o resaca. Es la resaca de la cuesta de enero. Tal resaca se sufre por los excesos en: alcohol (a parte de la resaca física hablo de la resaca moral), alimentos, gastos, desvelos.
¿Por qué algo que viene a alegrar nuestras vidas, ponernos de fiesta, tiene que resultar en ocaciones hasta en un arrepentimiento?
A mí me pasaba vivir la cuesta de enero. Iniciaba el año y el saldo de mis cuentas terminaban en números rojos; me daba cuenta que gastar tanto dinero en regalos, alcohol, exceso de comida, cenas, salidas, todo eso no hacía que la fiesta fuera divertida, tan solo se trataba de una ilusión que duraba poco.
Tengo ya varios años que me paso unas fiestas de Navidad y Fin de Año felices y sin tanta inversión económica, sin tantos excesos, todo moderado. Me ha quedado claro que los niños reciben con igual entusiasmo un regalo caro que uno económico, siempre y cuando sea entregado con cariño. También tengo claro que en estas fiestas pasadas, la familia es lo importante.
La cuesta de enero es para mí terreno plano. Hacer feliz a la familia no debe ser algo pesado de llevar a cabo.






Una película que deja a la espectativa sobre confiar o no confiar en nuestras autoridades; cuando desde el blanco de la justicia, hasta el negro de la criminalidad, existen grises matices que abarcan todo el espectro. Martin Scorsese, genialmente, lleva al espectador hacía una búsqueda de la identidad, tal vez, imposible de encontrar.
No he leído la novela de Patrick Süskind, pero la película ya la vi y está altamente recomendable. Trata de un joven con un sentido del olfato sumamente desarrollado, que se lanza a la búsqueda de una identidad y de la aceptación social, sin importar los medios para conseguir su objetivo.
Me pareció una historia contada muy lineal, sin embargo me gustó como Mel Gibson interpretó a la sociedad Maya. De ninguna manera creo que Apocalypto se trate de un documental o un hecho histórico, pero si me da otra perspectiva sobre como hay que ver a las sociedades antiguas.
Enero 7, 2008 en 6:03 pm
No, no tiene porqué ser una cuesta. Mi suegra, por ejemplo, decidió no hacer regalos esta navidad, no la queremos menos por eso y nos alegra que ella no enfrentará los apuros que habernos comprado algo a crédito hubiera supuesto.
Enero 7, 2008 en 8:59 pm
Completamente de acuerdo!
Yo si estoy pasando por algo similar a esa cuesta de enero, y entre mis propositos del 2008 esta el ahorro…
Espero para diciembre tenerlo presente, para arrancar mas tranquila el 2009…
Como sea, me encanta lo que mencionas acerca de los regalos de los peques… Tengo muy presente una muneca pobrecita, de esas de plastico duro, que me regalaron de chiquita… cuando “Papa Noel” solo tenia para eso… no habia para Barbies ni otras cosas ostentosas… pero con mi hermana disfrutabamos mucho el jugar juntas y tambien pelearnos por esos juguetes “baratos”, pero a los que queriamos tanto…
Felicidades por pensar de esa manera…
Y un excelente 2008!!!!!!!!!!
Enero 8, 2008 en 10:26 am
Mi madre compra regalos solo para sus cinco nietos. Ella dice que es feliz viendo a los niños felices. En casa de mi madre, los adultos no recibimos regalos. Y si es cierto, ver a los niños recibir regalos es muy divertido.
Con mis suegros y cuñados se realiza un intercambio de regalos, para minimizar el “compromiso” de regalarle a todos.
A mis hijos les regalo por lo general juegos que se puedan disfrutar en familia. Los tableros o rompezabezas (puzzles) resultan muy económicos y demasiado entretenidos.
Claro, hay cosas que mi familia hubiese querido recibir. Mi hijo quería un PS3 y una bicicleta, y mi hija un Nintendo Wii con un juego de Barbie. Pero tales cosas las dejo para el resto del año, buscando ofertas y oportunidades, y una cabeza más fría.
Enero 8, 2008 en 8:24 pm
Otro enfoque.. al menos es el que este 2007 yo segui.
Fue ir haciendo ahorros desde que inicia el anio para cubrir los regalos de mi hijos (caros/baratos pero cuestan..) Y no pegarle al flujo de efectivo de los meses de Diciembre y Enero. Asi no tienes que enfrentar la cuesta de enero(que no es mas que un desbalance de gastar de mas!!).
En resumen: no solo es planear sino tambien el accionar.
Saludos..