El vino
Publicado por Artemio Estrella on Octubre 5, 2007
Estaba el dios Baco dando un paseo por la Tierra, cuando por el camino se encuentra una parra de uvas. El dios tomó un racimo del fruto de la parra y las comió. La parra se secó a consecuencia de haber sido tocada por un dios. El dios se entristeció por lo sucedido y comenzó a llorar lágrimas de vino. Ariadna, que casualmente caminaba por allí, encontró al dios Baco llorando y esta enjuagó sus lágrimas con los labios. Sin darse cuenta, Ariadna terminó embriagada de amor por el dios Baco y él también por besarla. A causa de ello, el dios del vino tomó como esposa a Ariadna.
Dicen que el dios Baco enseñó a los hombres el secreto para preparar el vino. Pero también les advirtió sobre la delgada línea entre la felicidad y la estupidez, que se da al consumirlo. No se sabe si el dios Baco se casó por cuestión de felicidad o por estúpido.






Una película que deja a la espectativa sobre confiar o no confiar en nuestras autoridades; cuando desde el blanco de la justicia, hasta el negro de la criminalidad, existen grises matices que abarcan todo el espectro. Martin Scorsese, genialmente, lleva al espectador hacía una búsqueda de la identidad, tal vez, imposible de encontrar.
No he leído la novela de Patrick Süskind, pero la película ya la vi y está altamente recomendable. Trata de un joven con un sentido del olfato sumamente desarrollado, que se lanza a la búsqueda de una identidad y de la aceptación social, sin importar los medios para conseguir su objetivo.
Me pareció una historia contada muy lineal, sin embargo me gustó como Mel Gibson interpretó a la sociedad Maya. De ninguna manera creo que Apocalypto se trate de un documental o un hecho histórico, pero si me da otra perspectiva sobre como hay que ver a las sociedades antiguas.
Octubre 6, 2007 en 12:41 am
¿Eso dicen?
Yo pensaba, en cambio, que el dios Baco se enamoró de Ariadna, bellísima princesa cretense, abandonada por Teseo, por expreso deseo del destino, que tenía otros planes para cada uno de ellos.
Creía que Ariadna, mortal, representa el alma, lo que vibra, lo que a los dioses les falta y necesitan para encontrar la solución en el tiempo justo y lograr la salvación…
Creía que, Baco la amó tanto y tan profundamente, sin importarle su mortalidad, que no sólo se casó con ella, sino que cuando ella murió, viejecita y con arrugas, él, inconsolable, lanzó hacia el cielo la corona de oro, incrustrada de piedras brillantes, que le regaló a su mujer, envidiable, tanto por su belleza, como por su valor (igual que su esposa). Y aquella diadema ascendió al firmamento, convirtiéndose en una preciosa constelación de estrellas, que fijándose para siempre allí arriba, da testimonio, para mortales e inmortales, del inmenso amor del dios por la princesa cretense…
Fíjate, a mí Baco me enseñó, además de que el vino sabe más rico en buena compañía, a creer que no hace falta ser una diosa para ser amada, por el valor incalculable de la poderosa alma, que el cuerpo de una MUJER, celosamente guarda…
Juguetona.
Octubre 7, 2007 en 9:32 am
Por favor, hagan mayor caso a lo escrito por Juguetona. De hecho la historia que pretendía contar era aún peor:
Todo comenzó cuando en el trabajo un compañero preguntó “¿quién habrá descubierto el alcohol?”, entonces yo le respondí que “el dios Baco bajó a la Tierra y se comió algunas uvas, después cuando orinó, orinó vino”
Saludos Juguetona y gracias por tu aclaración.
Octubre 7, 2007 en 12:27 pm
Artemio, ¿Quién sabe porqué decidiría casarse Baco? ¡No somos tan mayores! Nacimos unos pocos de años después de aquello, que cuentan que ocurrió. Sólo que yo, romántica y vanidosamente mujer, prefiero creer esa bonita versión.
Parece una tarea difícil averiguar quién descubriría el alcohol, tan sencillo de lograr, que ya en la prehistoria, se sospecha alegraba y daba fuerzas al que lo consumía con moderación.
Dicen, que debido a la facilidad de fermentar y oxidarse la uva madura, por la cantidad de azúcares que posee, bastaría depositar unos racimos maduros en algún tipo de “recipiente”, y si hace calor, en cuestión de horas, el líquido resultante sería ya una especie de vino.
Se cree que el primer viñedo tuvo que ser plantado en los territorios de Turquía, Georgia y Armenia, según leí en:
http://www.portalplanetasedna.com.ar/vino.htm
Pero, Artemio, ¡cosa buena ha de ser el vino, cuando tan relacionado está con los dioses!.
Una inscripción del año 2700 a. de C. menciona a la diosa sumeria Gestín con el significativo nombre de (<madre cepa». Otro dios sumerio se llamaba Pa-gestíndug («buena cepa«) y su esposa Nin-kasi, que significa «dama del fruto embriagador«.
En Egipto, el dios del vino era Osiris, al que se evocaba como el vino < o «sudor de Ra« (dios del sol). Incluso más tarde, Jesús, fue quien dijo: «yo soy la vid”
Yo creo, que el vino, como la sexualidad (Como tú nos explicaste), la creatividad humana, lo ha convertido en un medio para socializar, un medio para facilitar la expresión de sentimientos y/o pensamientos entre las personas, que nos puede ayudar (Tomándolo con moderación, como lágrimas de un dios) a llegar al cielo, o a expresar las más grandes atrocidades, o estupideces (Sobre todo si se bebe a chorros, como la orina
); indirectamente puede llevarnos a experimentar amor o estupidez, pero ambas cosas, creo yo, ya estaban ahí en nosotros ¡Desde el principio! mucho antes de beber el primer sorbo; me parece a mí, que no se dan al consumirlo. ¿NO crees?
Un saludo.
Octubre 11, 2007 en 1:08 pm
!!!Dios santo que profundidad¡¡¡, yo creo mas bien que el vino es para chupar, el sexo para disfrutar y los blogs para alardear (cultura).
no creen?
Noviembre 9, 2007 en 9:19 pm
Sisifo,
Entre tanta profundidad (Como bien dijiste), y tanta mitología tu comentario me parece prosaíco.
El vino exalta los sentidos, los humanos somos los que no sabemos controlar inteligentemente nuestros sentidos.
Excelente post!!!
Noviembre 15, 2007 en 3:29 pm
Sayil, lo que me parecio chistoso y prosaico es que quieran darle tanta profundidad a las cosas, por que no pueden entender que las cosas son muy sencillas, no hace falta hacer una apologia del vino, del sexo, del sueño, solo disfrutarlo y ya.
En ese sentido va mi comentario. Por otro lado me parece curioso que en estos blogs (incluyento el tuyo) se hable de Literatura, Cine, Musica, Ballet, en un intento mas para presumir que para difundir, de verdad todos los creadores de cualquier obra se sentirian muy tristes de que sus aportaciones solo buscan alimentar o engañar un ego malentendido.
La vida esta en otra parte….
Noviembre 15, 2007 en 6:57 pm
Bueno Sisifo, nunca pensé que crear un blog supusiera un agravio ni un ultraje para alguien… Hasta leer su crítica tan constructiva y respetuosa, no me había percatado de ello.
Pido disculpas por no poder entender lo sencillas que son las cosas e intentar alimentar o engañar mi maltrecho ego.
Nunca pensé que fuese algo tan ruín escribir un blog como usted piensa… ¡Y mire que intento ser profunda! Creía que lo hacía movida por otras inquietudes más bonitas… ¡menudo chasco! Sin duda estaba equivocada, parece usted muy seguro de estar en situación de saber mejor que yo lo que me mueve…
Pido perdón, si a usted, o algún creador de cualquier obra le causo tristeza con mis aportaciones, que palabrita, tampoco creí que fueran tan profundas… Pero si usted dice que lo son ¡Lo serán!
Ah! y a partir de hoy, no vuelvo a beber vino, a partir de hoy ¡Lo chuparé! ¡Como usted, con tanta propiedad dice, Sisifo!
Un saludo, agradecido y afectuoso.
Noviembre 15, 2007 en 7:03 pm
Hola Sisifo,
¿Qué te hace pensar que las personas que escribimos “estos blogs” no podemos entender que “las cosas son tan sencillas”?
Ojalá no seas del tipo de persona que se rasga las vestiduras porque el resto del mundo no entendemos que “todo es tan sencillo”
La sencillez y la complejidad no son más que percepción. Todo es tan complejo como sencillo.
El licor se puede explicar tan sencillamente como: un fruto, grano o planta fermentada; que al ingerirlo causa embriaguez.
Pero ¿qué es la fermentación?, ¿qué es la embriaguez?. Para continuar con preguntas como: ¿qué es el alcohol?, ¿que es un estado de desinhibición?
Lo sencillo se puede descomponer en una cantidad infinita de más explicaciones sencillas, que al final resultan en una gran complejidad.
Por fortuna los humanos hemos desarrollado la capacidad (siempre limitada) de abstraer el mundo y descomponerlo en ideas sencillas-complejas o complejas/sencillas.
Qué te parece, Sisifo, si no limitamos esa capacidad de abstracción que tenemos, aunque en el trámite lleguemos a crear sandeces como las que yo he escrito (acerca del vino y de muchas otras cosas). Al final, terminamos aprendiendo algo.
Sencillo, ¿no?
Noviembre 15, 2007 en 7:18 pm
Exactamente, que caso tiene divagar estorno a los placeres de la vida si no existen para ser temas de tesis, son simplemente eso regalos para disfrutarse y nada mas.