Simples recuerdos importantes de mi niñez
Publicado por Artemio Estrella on Mayo 22, 2007
Hay ciertos recuerdos de mi niñez que pueden sonar algo simples, pero en su momento para mí fueron importantes. Recuerdos que significaron un logro, una escalada, un decir “ya no soy el mismo, desde ahora soy diferente, soy mejor”.
Uno de los recuerdos más significativos, fue el primer día que no caí después de tropezar. Tenía tal vez cuatro años, me encontraba en casa de mi abuela materna. Caminaba por el patio cuando de pronto tropecé con una piedra, pero rápidamente reaccioné y antepuse el otro pie para no caer. Fue un momento de felicidad, un cambio, ¡mejoré!
El recuerdo de “mi primer tropiezo sin caer” siempre había quedado grabado en mi mente como algo de importancia solo para mí, pues no creía que ha muchos les haya causado la misma impresión el haber pasado por esa experiencia. Cuando era adolecente tuve un amigo, que en un día de charlas “filosóficas” me preguntó “¿recuerdas la primera vez que tropezaste, pero no te caíste?”. ¡Me sorprendió dicha pregunta!, al menos ya eramos dos los que habíamos valorado ese suceso, es posible que para muchos niños sea una experiencia que marca una etapa de su crecimiento y tal vez algunos cuantos adultos lo recuerden.
Hay otros recuerdos, como cuando pude hacer el nudo de las agujetas de mis zapatos por primera vez. Estaba en el jardín de niños, tenía cinco años, se me desanudo el zapato e intenté hacer el nudo y ¡lo hice!
Lo interesante –para mí– no fue el solo hecho de hacer el nudo, sino que lo deshice para volver a hacerlo y lo mismo hice con el otro zapato (para poder saber hacerlo con los dos zapatos), así me aseguraría que jamás olvidaría hacer los nudos de mis zapatos.
Cosas simples, tal vez, pero no para mí. Seguro que cada persona guarda algunos recuerdos que pudieran parecer cosas triviales; creo que hay cosas que realmente son importantes, según el momento en el que nos encontremos.
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Una película que deja a la espectativa sobre confiar o no confiar en nuestras autoridades; cuando desde el blanco de la justicia, hasta el negro de la criminalidad, existen grises matices que abarcan todo el espectro. Martin Scorsese, genialmente, lleva al espectador hacía una búsqueda de la identidad, tal vez, imposible de encontrar.
No he leído la novela de Patrick Süskind, pero la película ya la vi y está altamente recomendable. Trata de un joven con un sentido del olfato sumamente desarrollado, que se lanza a la búsqueda de una identidad y de la aceptación social, sin importar los medios para conseguir su objetivo.
Me pareció una historia contada muy lineal, sin embargo me gustó como Mel Gibson interpretó a la sociedad Maya. De ninguna manera creo que Apocalypto se trate de un documental o un hecho histórico, pero si me da otra perspectiva sobre como hay que ver a las sociedades antiguas.


