Haciendo el amor
Publicado por Artemio Estrella on Diciembre 12, 2006
La frase “hacer el amor” para muchos de nosotros significa simplemente tener relaciones sexuales, y de ser posible, satisfactorias.
El hacer el amor implica mucho más que un encuentro sexual con otra persona. No quiero decir que en un acto sexual no exista el amor; a lo que me refiero, es que en todo acto o en toda acción puede existir el amor.
La palabra amor ha sido reducida a significados muy simples o convenientes para la sociedad en la que estamos envueltos. No son las “fuerzas oscuras”, el demonio, la mercadotecnia, los medios de comunicación, el gobierno; no, nada de eso. Es la pereza mental, la escasez de conocimiento, la falta de responsabilidad, la indiferencia y el egoísmo lo que nos lleva a no darle el peso que se merece la comprensión de lo que es el amor.
Por amor, algunas personas entendemos: mariposas en el estómago, deseo, placer, satisfacción. Incluso se ha dicho que el amor no se puede definir, llegando a sugerencias tales como “no pienses, simplemente actúa y dejate llevar”. Haciendo con todo esto, que algo tan objetivo como lo es el amor, se convierta en algo totalmente irresponsable e irracional.
Pero ¿por qué nos alejamos de lo que realmente es el amor?, talvez porque para amar hay que entregar algo de nosotros. Amar es hacer el bien a los demás y a uno mismo. Desprendernos de algo que nos pertenece cuesta y es posible que sea “mejor” ignorar lo que es el amor, que participar en un acto donde saldremos “perdedores”.
Según lo veo, hacer el bien o dar amor es uno de los actos más liberales que pueda existir. No se puede amar obligadamente, como tampoco se puede obligar a alguien a recibir amor. Dar amor es un acto de decisión propia, totalmente personal; nadie puede decidir por nosotros a quién o a quiénes le damos nuestro amor.
Creo que la forma más fácil de liberar a una sociedad, es dando amor. Hay que dar, entregarnos, volvernos parte de la vida de alguien, esforzarnos por hacer el bien.
Puede que cambiar nuestro paradigma sea un buen comienzo. Ya no decir cuántos amigos tengo, sino, de cuántas personas soy amigo; tengo dos hijos, por, soy padre de dos hermosos niños; mi esposa, por, soy el esposo de…
Cada acción que realices durante el día, date cuenta que se puede impregnar de amor. Tu trabajo es una entrega a tu bienestar si eres soltero/soltera o al bienestar de tu familia si vives en matrimonio; lo estás haciendo por amor. Cuando saludes a un amigo, hazle sentir tu amistad; cuando invitas a salir a tu pareja o a quien quieras que lo sea, hazlo para él o para ella; cuando beses, da el beso, no busques recibirlo; cuando abraces, entrega tu calidez; cuando estés en la intimidad, procura darle los mejores orgasmos a tu pareja.
Da, siempre da. Cuando menos lo esperes, estarás recibiendo más amor del que jamás puedas ser capaz de ofrecer.






Una película que deja a la espectativa sobre confiar o no confiar en nuestras autoridades; cuando desde el blanco de la justicia, hasta el negro de la criminalidad, existen grises matices que abarcan todo el espectro. Martin Scorsese, genialmente, lleva al espectador hacía una búsqueda de la identidad, tal vez, imposible de encontrar.
No he leído la novela de Patrick Süskind, pero la película ya la vi y está altamente recomendable. Trata de un joven con un sentido del olfato sumamente desarrollado, que se lanza a la búsqueda de una identidad y de la aceptación social, sin importar los medios para conseguir su objetivo.
Me pareció una historia contada muy lineal, sin embargo me gustó como Mel Gibson interpretó a la sociedad Maya. De ninguna manera creo que Apocalypto se trate de un documental o un hecho histórico, pero si me da otra perspectiva sobre como hay que ver a las sociedades antiguas.
Diciembre 22, 2006 en 10:12 am
Haciendo el amor…
Hacerlo es crearlo y recrearlo en el momento que compartes tiempo y espacio con esa persona especial… me centraré en la pareja…
Hacerlo es volverte sensaciones, sentimientos, todo tú se impregna con una increíble sensibilidad; no sólo sientes físicamente, también internamente, tus sentimientos e inquietudes hacia esa persona se llenan tanto que no importa si solo se están tocando las manos, mirándose, besándose o haciendo el amor en toda su plenitud (coito). Yo, al menos así los siento, me llena tanto estar con él, mirarme en sus ojos, oir su voz, respirarlo; y si a esto agregamos las caricias, los besos y el compartir nuestros cuerpos desnudos en la intimidad, me siento simplemente feliz y mi ser deja de ser, en esos momentos razonamiento, para volverse simplemente sensaciones.
Yo no creo en la felicidad como estado que se alcanza y se posee una vez y para siempre (como en los cuentos de hadas), creo en la felicidad por momentos alcanzada, con la conjunción de diversos elementos en un momento determinado de nuestras vidas.
Ese estado lo alcanzo estando con él, con ese ser que llena cada una de mis espactativas, con su forma de ser, de pensar, de actuar, con la coherencia de un hombre maduro que está comprometido con su ideología, con su visión de la vida y la gente, con ese ser que comparte conmigo muchas cosas, desde los gustos, los deseos, hasta llegar a comprendernos con una mirada, con un gesto y con un pensamiento.
Perdón Artemio, sé que tu reflexión iba por otro lado, tú hablas de otro tipo de amor hacia el prójimo… pero hay eventos que nos dejan la sensibilidad de querer desahogar por el medio que sea lo que, en ciertos momentos, nos deja impregnados sentimientos a flor de piel… Y hace falta sacarlos un poco, porque éstos nos pueden llegar a ahogar… Perdóname nuevamente.
Diciembre 22, 2006 en 10:38 am
No te disculpes Lety, pues lo que plasmas es precisamente la forma sensata de hacer el amor en la intimidad.
En una relación sexual se puede llegar a experimentar egoismo (como la prostituta que solo quiere su dinero y el cliente que solo quiere placer; salvo algunas excepciones). También se puede experimentar el odio, el desprecio y la falta de respeto, como sucede con los violadores sexuales.
Lo que busco con ésta reflexión es dejar claro que tener sexo no es “hacer el amor”, sino que como en toda actividad, la sexualidad también puede ir impregnada de amor. Creo que tú lo tienes bastante claro y pues ¡felicidades!
Febrero 11, 2007 en 6:11 am
Hola Artemio, muy buen post ¡te felicito!, no lo había leído antes. Una lectora de mi web (juguetona) se ha referido a él en el post “¿Qué puedo ofrecer yo?”
El comentario de Leticia también me ha gustado mucho. Dale a esta chica mi e-mail que yo quiero probar a ver cómo hace el amor ¡debe ser la bomba! jeje
Saludos
Febrero 12, 2007 en 11:36 am
Qué tal Violinista, gracias por la felicitación. En tu weblog se pone cada vez más interesante la temática. Siento que es de las bitácoras de visita obligada en WordPress y en toda la red.
Me llama mucho la atención la presencia de mujeres en tu blog. El campo de la seducción se ha desviado mucho hacía el lado masculino, apoyado por el estereotipo de Don Juan; sin embargo tú has lanzado el mensaje –entre líneas– de que el acto de seducir es para toda persona.
La técnica de incluir los comentarios más interesantes en tus post, así como tus conclusiones es muy buena; le das muy buena dinámica al grupo (aporte del campo de la psicología, talvez)
Febrero 12, 2007 en 11:44 am
Hola Artemio! Recibir tu aplauso para mi actitud, más que una buena negociación, es un regalo!! Muchas gracias.
Yo te ofrezco mi más sincera admiración !!!
Febrero 12, 2007 en 12:36 pm
Hola Artemio, sí, cuando comencé mi blog de seducción tenía claro que seducir era unisex jeje, de hecho las mujeres nos llevan años de adelanto en esto de seducir(hace 7.000 años a.d.C ya había ornamentos usados por mujeres para estar bellas ante los guerreros valerosos).
Lo que sí es cierto es que me sorprendió gratamente que comenzaron a llegar mujeres a mi web, no lo esperaba, la verdad, pero mejor así, más puntos de vista y complementariedad.
Lo de mi técnica de incluir los comentarios en mis post, es porque no me gusta esa idea que hay de que sólo el “gurú” de la seducción es el que sabe y los demás no; desde el principio quería que fuera participativo; todos hemos puesto en práctica ciertas estrategias de seducción, pero no hemos sido conscientes a veces; asi que destaco esos posts “en grande”, escojo las ideas que me parecen más ingeniosas y/o efectivas de los demás, y además aprendo de ellas, con lo conlleva un mutuo enriquecimiento.
Un abrazo
Marzo 14, 2007 en 12:56 pm
profundo, real y necesario tema
dejo suaves caricias
Marzo 16, 2007 en 6:47 am
Gracias, Suave Caricia, por las suaves caricias. Me dí un paseo por tu bitácora y me ha gustado. Ojalá y que tu estancia en este rincón del Universo sirva para que encuentres lo que tanto anhelas.
¡Saludos!
Marzo 16, 2007 en 7:03 am
gracias por la visita, te agrego tb
y este blog en particular me lleno de energia y fuerzas, cuando andaba buscando respuestas a la muerte sin sentido,
Septiembre 22, 2007 en 9:40 pm
cojeme tengo 9 novios y ni saben que los tengo cojeme asi en bes de 12 ban a ser 14 hijos bonbon
Noviembre 23, 2007 en 3:52 pm
artemio que asco de verdad.